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Cuando estudiamos el vuelo de un colibrí, su anatomía y colores, no podemos evitar notar la perfección e ingeniería de este animal. Nosotros como humanos pasamos miles de años sin poder replicar su vuelo, ni terminar de entender su biología. Lo mismo podemos decir de un elefante, un guepardo, una nutria y hasta de una bacteria! Esa mano divina que pintó esos colores, ese universo que creó con esas características, es el mismo que hizo una manzana, un tomate, una nuez.
Los alimentos naturales son la alimentación perfecta para el humano. Contienen todo lo que necesitamos para conseguir todos nuestros macros, vitaminas, minerales y antioxidantes.
La tecnología e ingeniería derivada de la inteligencia humana nos han traído muchos alimentos geniales, sabores artificiales, colores, texturas. Sin embargo, el sobre consumo de estos ha dañado nuestra salud y las consecuencias de la masividad de los mismos aún no se han logrado terminar de entender.
Muchas veces caemos en productos procesados porque la rutina diaria, el estrés, el trabajo y/o los estudios nos obligan buscar opciones prácticas y simples. Lamentablemente la mayoría de estas son productos muy procesados y artificiales que afectan negativamente nuestra salud.
Los productos naturales deberían conformar la mayoría de nuestra alimentación por muchas razones, entre ellas:
- Fortalecen el sistema inmunológico.
- Contienen más antioxidantes que los productos procesados. Está de la mano con el punto anterior, son de mucha ayuda para prevenir el desarrollo de enfermedades, sobretodo de aquellas relacionadas con el exceso de grasa y azúcar.
- Son más seguros para el consumidor. Son más amigables con tu cuerpo, gracias a que son libres de hormonas, colorantes, sabores artificiales y sustitutos de azúcar.
- Tienen mejor sabor.
Recuerda que puedes saber qué tan natural es un producto al ver su listado de ingredientes. El que esta primero es el que más forma parte del contenido, y el que está de último, el que menos.